Aforario
Recopilatorio de textos.
Continguts
- El retorno de los brujos - Louis Pauwels
- El juego del ángel - Carlos Ruiz Zafón
- La sombra del viento - Carlos Ruiz Zafón
- Preludio a la Fundación - Isaac Asimov
- Fahrenheit 451 - Ray Bradbury
- Rebelión en la granja - George Orwell
- 1984 - George Orwell
- Un mundo feliz - Aldous Huxley
- El anarquista que se llamaba como yo - Pablo Martín Sánchez
El retorno de los brujos - Louis Pauwels ↩
Quien siente la necesidad de enseñar, no vive enteramente su doctrina y no ha llegado a la cima de la iniciación.
El juego del ángel - Carlos Ruiz Zafón ↩
Pero hay muchas personas que tienen talento y ganas, y muchas de ellas nunca llegan a nada. Ése es sólo el principio para hacer cualquier cosa en la vida. El talento natural es como la fuerza de un atleta. Se puede nacer con más o menos facultades, pero nadie llega a ser un atleta sencillamente porque ha nacido alto o fuerte o rápido. Lo que hace al atleta, o al artista, es el trabajo, el oficio y la técnica. La inteligencia con la que naces es simplemente munición. Para llegar a hacer algo con ella es necesario que transformes tu mente en una arma de precisión. -¿Y lo del símil bélico? -Toda obra de arte es agresiva, Isabella. Y toda vida de artista es una pequeña o gran guerra, empezando con uno mismo y sus limitaciones. Para llegar a cualquier cosa que te propongas hace falta primero la ambición y luego el talento, el conocimiento y, finalmente, la oportunidad.
La poesía se escribe con lágrimas, la novela con sangre y la historia con agua de borrajas.
Está en nuestra naturaleza sobrevivir. La fe es una respuesta instintiva a aspectos de la existencia que no podemos explicar de otro modo, bien sea el vacío moral que percibimos del universo, la certeza de la muerte, el misterio del origen de las cosas o el sentido de nuestra propia vida, o la ausencia de él. Son aspectos elementales y de extraordinaria sencillez, pero nuestras propias limitaciones nos impiden responder de un modo inequívoco a esas preguntas y por ese motivo generamos, como defensa, una respuesta emocional. Es simple y pura biología. -Según usted, entonces, todas las creencias o ideales no serían más que una ficción. -Toda interpretación u observación de la realidad lo es por necesidad. En este caso, el problema radica en que el hombre es un animal moral abandonadO en un universo amoral y condenado a una existencia finita y sin otro significado que perpetuar el ciclo natural de la especie. Es imposible sobrevivir en un estado prolongado de realidad, al menos para un ser humano. Pasamos buena parte de nuestras vidas soñando, sobre todo cuando estamos despiertos. Como digo, simple biología.
La sombra del viento - Carlos Ruiz Zafón ↩
El aya sabía que quien quiere de verdad quiere en silencio, con hechos y nunca con palabras.
Ni hablar. Las estadísticas lo demuestran: más gente muere en la cama que en la trinchera.
Preludio a la Fundación - Isaac Asimov ↩
La gente cree que todo está bien y que las dificultades de los siglos pasados han terminado porque no hay insurrecciones y las cosas parecen tranquilas. No obstante, también las luchas políticas, los alzamientos y el desasosiego son indicios de cierta vitalidad. Pero ahora se está produciendo un cansancio general. Todo parece tranquilo, y no ocurre así porque la gente esté satisfecha y viva con prosperidad, sino porque se siente cansada y se ha rendido.
Fahrenheit 451 - Ray Bradbury ↩
Si no quieres que un hombre se sienta políticamente desgraciado, no le enseñes dos aspectos de una misma cuestión, pues le preocuparás; enséñale solo uno. O, mejor aún, no le muestres ninguno. Haz que olvide que existe una cosa llamada guerra. Si el gobierno es poco eficiente, excesivamente intelectual o aficionado a aumentar los impuestos, que lo sea pero sobre todo que la gente no se preocupe por ello. Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de estado o cuánto maíz produjo Iowa el año pasado. Atibórrala de datos no combustibles, lánzales encima tantos "hechos" que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, de que se mueven sin moverse, y serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian. No les des ninguna materia delicada como la filosofía o sociología para que empiecen a atar cabos. Por ese camino se llega a la melancolía.
¿Adónde iremos a parar? ¿Podrían ayudarnos los libros? -Solo si la tercera condición necesaria nos es concedida. La primera, como he dicho, es la calidad de la información; la segunda, tiempo de ocio para asimilarla, y la tercera, el derecho a emprender acciones basadas en lo que aprendemos por la interacción o por la acción conjunta de las otras dos.
Cuando murió, de pronto me di cuenta de que no lloraba por él, sino por las cosas que hacía. Formaba parte de nosotros, y cuando murió, todas las actividades se interrumpieron, y nadie era capaz de hacerlas como él. La noche en que falleció, el mundo sufrió una pérdida de diez millones de buenas acciones.
Rebelión en la granja - George Orwell ↩
¡Camaradas! -gritó-. Espero que no penséis que los cerdos hacemos esto con espíritu de egoísmo y de privilegio. La verdad es que a muchos no nos gustan la leche ni las manzanas. A mi, por ejemplo, no me gustan. El único objetivo que tenemos, al comer esas cosas, es preservar nuestra salud. La leche y las manzanas (lo ha demostrado la ciencia, camaradas) contienen sustancias totalmente necesarias para el bienestar del cerdo. Los cerdos trabajamos con el cerebro. La gestión y la organización de esta granja depende de nosotros. Día y noche velamos por vuestro bienestar. Es por vuestro bien que bebemos leche y comemos las manzanas.
Curiosamente, Trébol no recordaba que el cuarto mandamiento mencionará las sábanas, pero como eso estaba en la pared, suponía que debía ser cierto. Y Chillón, que pasaba por allí en ese momento, acompañado por dos o tres perros, logró poner las cosas en su justa perspectiva. -¿Así que habéis oído, camaradas -dijo-, que ahora los cerdos duermen en las camas de la casa? ¿Y por qué no? Supongo que no iréis a pensar que alguna vez se prohibió el uso de las camas. Una cama significa nada más que un sitio para dormir. Bien mirado, un montón de paja en un establo es una cama. La norma prohibía las sábanas, que son una invención humana. Hemos quitado las sábanas de las camas de la casa y dormimos entre mantas. ¡Y vaya si son cómodas! Pero os puedo asegurar que no mucho más cómodas de los necesario, camaradas, con todo el trabajo intelectual que ahora nos toca. ¿Verdad que no queréis privarnos de nuestro descanso, camaradas? ¿Verdad que no queréis vernos demasiado cansados para cumplir con nuestros deberes?.
Sus luchas y sus dificultades eran las mismas. ¿Acaso el problema laboral no es el mismo en todas las partes? Pareció que el señor Pilkington estaba a punto de soltar alguna ocurrencia cuidadosamente preparada, pero por un momento le produjo tanta hilaridad que no pudo contenerla. Después de mucho reír y toser, mientras se le enrojecían las diversas papadas, logró por fin hablas: -¡Usted tiene que lidiar con los animales inferiores -dijo-, y nosotros con las clases inferiores! Esa agudeza los hizo reír con ganas, y el señor Pilkington volvió a felicitar a los cerdos por las bajas raciones, las largas horas de trabajo y la ausencia general de mimos que había observado en la Granja Animal.
1984 - George Orwell ↩
Y, si todos aceptaban la mentira impuesta por el Partido -si todos los archivos contaban la misma mentira-, la mentira pasaba a la historia y se convertía en verdad. "Quien controla el pasado -decía la consigna del Partido- controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado.
Un mundo feliz - Aldous Huxley ↩
Un hombre envejece y siente ese sensación radical de debilidad, de fatiga, de malestar, que acompaña a la edad avanzada; e imagina que está enfermo, engaña sus temores con la idea de que su desagradable estado obedece a alguna causa particular, de la que espera recobrarse como si se tratara de una enfermedad. ¡Vaya imaginación! Esta enfermedad es la vejez y es una enfermedad terrible. Dicen que el temor a la muerte y a lo que sigue a la muerte es lo que induce a los hombres a entregarse a la religión cuando envejecen. Pero mi propia experiencia me ha convencido de que, dejando a un lado tales terrores e imaginaciones, el sentimiento religioso tiende a desarrollarse a medida que la imaginación y los sentidos son menos excitables, entonces nuestra razón halla menos obstáculos en su camino, se ve menos ofuscada por las lágrimas, los deseos y las distracciones en que solía entretenerse. Ése es el momento en que Dios emerge como desde detrás de una nube y nuestra alma siente, ve, se vuelve natural...".
Sólo podéis ser independientes de Dios mientras conservéis la juventud y la prosperidad hasta el fin..
Los dioses son justos, sin duda, pero su código legal es dictado, en última instancia, por las personas que organizan la sociedad. La Providencia recibe órdenes de los hombres.
El anarquista que se llamaba como yo - Pablo Martín Sánchez ↩
El país de Don Quijote se ha convertido en el de Sancho Panza: glotón, cobarde, servil, grotesco, incapaz de ninguna idea que exista más allá de los bordes de su pesebre.
Lo siento, pero yo no doy consejos -dijo Julián-. Ya me disculpará usted, pero por norma general la gente pide consejos para no seguirlos: y, si los sigue, es para poder tener a alguien a quien reprocharle luego el habérselos dado.
Somos lo que nuestros padres nos enseño en sus ratos libres, cuando no se preocupaba de educarnos.
¿Sabéis qué pienso yo? -intervino Pablo-. Que la felicidad es para el hombre como la casa para el borracho, que aunque no la encuentre, sabe que existe.
Mire, padre -le acaba diciendo Pablo-, yo siempre he pensado que no es más cristiano el que más habla de Dios, sino el que menos le ofende.
"Anarquistas y burgueses, codo a codo", donde se afirmaba que los anarquistas no eran sino los burgueses de la clase obrera.